Monumento a Galdós, Plaza de la Feria, Las Palmas de Gran Canaria

Imagen de la vida es la novela…

Monumento a Galdós, Plaza de la Feria, Las Palmas de Gran Canaria

“Así como de la noche nace el claro del día, de la opresión nace la libertad.”

“Imagen de la vida es la novela y el arte de componerla estriba en reproducir los caracteres humanos, las pasiones, las debilidades… Todo esto sin olvidar que debe existir perfecto fiel de balanza entre la exactitud y la belleza de la reproducción.”

Ayer pasé por la Plaza de la Feria, en mi ciudad (Las Palmas de Gran Canaria) y vi que uno de los monumentos que lleva toda la vida ahí, en dicha plaza, un murete con aspecto descuidado, ha sido pintado y ahora lleva con orgullo dos frases de uno de los hijos ilustres de la ciudad, don Benito Pérez Galdós.

Me gustaron mucho, así que les saqué la consabida foto y la comparto por aquí.

 

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Teletrabajo: ventajas y desventajas contadas en primera persona

Hace algo más de un año que trabajo a distancia desde casa. Independientemente de esta circunstancia, la verdad es que el tiempo se me ha ido volando porque me encanta mi actual profesión de correctora.

Sin embargo, cuando empezó esta andadura tras quedarme seis meses en paro después de haber trabajado (entre lo que estuve de becaria y luego contratada) en el departamento de recursos humanos en una gran empresa de mi ciudad, lo cierto es que a muchas personas a mi alrededor les cogió por sorpresa mi nueva situación.

¿Trabajar en casa? ¿Con contrato? ¿Y cotizando?

Algunos ponían cara rara, como si me estuviera quedando con ellos. Otros me decían que era un chollo. Pero, por lo general, se extrañaban, dado que era el primer caso de teletrabajo que conocían.

Actualmente, tanto mi familia como amigos están plenamente al tanto de que trabajo desde casa y cada vez me encuentro con más personas que, a su vez, conocen a otras que también lo hacen. Sin embargo, el teletrabajo sigue siendo un gran desconocido en España, así que me he animado a escribir esta entrada en la que contaré cuáles son mis impresiones al respecto.

Podría empezar con una sencilla pregunta: ¿qué es el teletrabajo? Como creo que alguien ya hizo una buena definición en la Wikipedia, me limitaré a enlazar el artículo y copiar aquí, literalmente, lo esencial de dicha definición:

El teletrabajo, o trabajo a distancia, es una forma de trabajo en la que éste se realiza en un lugar alejado de las oficinas centrales o de las instalaciones de producción, mediante la utilización de las nuevas tecnologías de la comunicación.

La diferencia fundamental entre “trabajo a domicilio” y “teletrabajo” es la preponderancia de la informática y las telecomunicaciones en la realización del teletrabajo.

TeletrabajoEn mi caso, efectivamente, mis herramientas fundamentales de trabajo son el ordenador y la conexión a Internet. Mis compañeros están en la Península, yo en Gran Canaria, y aunque los veo físicamente poco (una vez al año, más o menos), durante el horario laboral estamos en contacto permanente a través del correo electrónico y chat. La media de correos electrónicos que intercambio con ellos al día está en treinta.

Como trabajo fundamentalmente con el procesador de textos, mi puesto me permite esa flexibilidad. No necesito estar en un sitio concreto mientras tenga un portátil con los distintos programas instalados, un dispositivo de almacenamiento (viva el pendrive de 8 gigas) e Internet, ya sea por cable o Wi-Fi. El móvil cerca por si surge una urgencia (cosa muy rara) y poco más.

Si lo pienso, la verdad es que a día de hoy muchos trabajos podrían realizarse a distancia. ¿Cuántas personas trabajan en una oficina de una delegación y se pasan el día comunicándose por correo electrónico y/o teléfono con compañeros de otros tantos lugares sin tenerlos cerca físicamente? ¿O cuántos van a la oficina para trabajar delante del ordenador con documentos que luego se envían y comparten por una red interna? En estos tiempos de globalización, muchos (más si no existieran las mareantes cifras de desempleo que estamos sufriendo).

¿Qué desventajas tiene el teletrabajo? Las que algunos amigos me han comentado: que estás aislado (sin contacto físico con tus compañeros) y que al estar en tu propia casa, cuesta cumplir con tu horario sin dejarte llevar por distracciones. En lo que a mí respecta, estos puntos no me han supuesto demasiado problema; el primero, principalmente, porque estoy acostumbrada a suplir distancias con estas herramientas (como muchos jóvenes de hoy en día), aunque reconozco que a veces, sobre todo cuando no hay consenso en algún tema, es complicado hacerse entender solamente por medios escritos (pero me esfuerzo, que para algo soy escritora, ¿no? Je, je). En cuanto al segundo punto, es cuestión de actitud y responsabilidad. Yo cuando estoy en horario de trabajo, estoy en horario de trabajo. Me tomo alguna libertad, como poner música o escuchar la radio, pero quitando eso, me pego mis ocho horitas (más si es necesario) pegada a la silla.

En resumen: que siento la misma responsabilidad hacia mi puesto de trabajo ahora que me levanto y me pongo a trabajar en otra habitación de la casa, que cuando tenía que desplazarme media hora en coche para ir a la oficina.

En cuanto a las ventajas del teletrabajo, en mi opinión son muchas, aunque tienen unos efectos secundarios que es necesario mencionar:

  • Se acabó el molesto transporte. Para qué negarlo: odio conducir por ciudad. En mi anterior trabajo, por su ubicación, me podía pasar cada día veinte minutos en un atasco para acceder a la autovía por la que se llega a mi casa, situada a 30km de la capital. No tener que perder tiempo al volante para mí es calidad de vida, sin duda. Además, dinero que me ahorro en gasolina y menos humos emitidos a la atmósfera.
  • Oganización del trabajo total y absoluta. Estás en tu ambiente, así que te puedes organizar de la manera que a tu criterio te aporte más eficiencia.
  • Ropa de trabajo. Una de las cosas que más odiaba de trabajar en oficina, era tener que ir vestida de determinada forma a trabajar. Ahora que lo hago desde casa, esto se acabó.

Y como dije antes, estas ventajas conllevan una serie de efectos colaterales que hay que tener en cuenta y que pueden derivar en problemas si no se tiene cuidado:

  • Sí, se acabó el transporte matutino y el regreso a casa, porque siempre se está en casa. Si vives con tu pareja y esta trabaja fuera, se puede producir un curioso efecto: tú acabas de trabajar y, tras haberte pegado ocho horas delante del ordenador, más las otras dedicadas a comer, recoger, etc., al acabar tu jornada laboral estás deseando salir. Tu pareja, tras haberse pasado ocho o más horas trabajando fuera de casa, solo quiere llegar y quedarse. Así que puede surgir un conflicto de intereses. ¿Solución? Depende de cada uno. En mi caso, Pedro y yo salimos a correr una hora al día, así que, como mínimo, me aireo lo suficiente como para despejarme.
  • Estar en tu casa te permite organizarte, pero también implica que tienes que saber manejar las situaciones domésticas que se te pueden presentar. Ejemplo: en pleno pico productivo, con un montón de cosas que acabar lo antes posible y trabajando a toda máquina por la presión, tocan al portero (el cartero, el del agua, la vecina). Con despacharlos rápido, tienes. Pero se te puede presentar el caso de que venga algún familiar de visita. Como comenté antes, a estas alturas los míos ya están familiarizados, pero al principio, cuando insinuaba que estaba trabajando, me miraban con cara de guasa y seguían hablando y hablando, como si no lo dijera en serio. Hay que hacerles saber que aunque estés en casita, no estás jugando en el ordenador, sino que te estás ganando las lentejas. Y a veces no es nada fácil.
  • No tener que comerme el tarro con qué ponerme cada día para la oficina para mí es un gustazo, pero reconozco que trabajar en casa puede provocar de una manera muy, muy fácil que solo te quites el pijama para salir a la calle y ducharte. Aunque es lo más cómodo que hay, psicológicamente no es demasiado sano. Procuro (cuando me acuerdo, porque por lo general en cuanto abro el correo electrónico de la empresa por la mañana me abstraigo completamente) vestirme con un chándal o similares, más que nada por romper esa ligazón psicológica de pijama-estar botao en casa.

En resumen: el teletrabajo es una gran opción si el puesto lo hace posible, y siempre que la persona sea capaz de suplir esa falta de contacto físico directo con compañeros y jefes mediante la responsabilidad para con sus obligaciones, el horario y consigo mismo. Como todos los sistemas de trabajo, no es perfecto. Es simplemente una forma más, no demasiado habitual, pero creo que necesaria actualmente y que puede abaratar los costes de muchas empresas y, por tanto, favorecer el empleo.

Si les interesa el tema, les recomiendo que visiten esta web, Yoteletrabajo.com.

Punto oficial de BookCrossing en Las Palmas de Gran Canaria

Punto oficial BookCrossing en Las Palmas de Gran Canaria

El otro día hablé acerca de lo que es el BookCrossing. Ayer me pasé por uno de los puntos oficiales con los que cuenta mi ciudad, Las Palmas de Gran Canaria, y me llevé una grata sorpresa en forma de original estantería. Me sorprendió porque la última vez que estuve, el punto BookCrossing era apenas un par de tristes baldas colocadas a la entrada de la Biblioteca Insular, popularmente llamada la “biblioteca de la plaza de las ranas”. Este es el aspecto actual:

Punto oficial BookCrossing en Las Palmas de Gran Canaria

En la estantería se colocan los libros y revistas liberados para que el lector que lo desee se los lleve y, tras leerlos, los vuelva a liberar.

Y un detalle del cartel informativo:

Punto oficial de BookCrossing en Las Palmas de Gran Canaria

Estantería de un punto oficial BookCrossing en Las Palmas de Gran Canaria.

Más información sobre el BookCrossing en la web oficial, BookCrossing-Spain.com.

Mujeres ataviadas con trajes de gala sami en una boda

El colorido de los sami

Cuando comencé a idear el argumento de Wishbone y me puse a investigar y documentarme, me di cuenta de que no tenía ni idea de cuáles eran las costumbres, creencias, forma de vida y problemática del pueblo sami, los últimos aborígenes de Europa que quedan en el mundo. Por aquel entonces, antes de pasarme horas y horas leyendo por Internet, viendo vídeos y fotografías, lo único que de ellos conocía eran sus trajes de vivos colores.

Un año y medio después, con el libro ya publicado, sí que conozco un poco más su cultura, pero lo que más me atrae de ella es, sin duda, lo mismo que me fascinaba al principio: el color de sus trajes. Supongo que son una especie de arma psicológica para combatir el frío y la oscuridad del invierno de tres meses y las bajas temperaturas.

He recopilado algunas fotografías en las que se muestran estos trajes tradicionales en sus dos vertientes: la del trabajo durante las migraciones con los renos y las de las bodas, el acto social por excelencia en su cultura.

Las primeras cuatro fotografías pertenecen a la estupenda web (y gran fuente de inspiración) ArticPhoto. Las correspondientes a la boda sami son parte de un reportaje elaborado por Stein Bjørge para el diario noruego Aftenposten, el cual se puede ver completo aquí. La última pertenece a Steve Kennedy.

Natillas Pearce Duff con botella de agua con fas Firgas de fondo

Más cosas made in Canarias: las natillas Pearce Duff

Natillas Pearce Duff con botella de agua con fas Firgas de fondoHace unos meses hice una entrada en el blog hablando sobre algunos productos que en Canarias encontramos de manera habitual y que tenemos asimilados como algo normal, pero que, al ser herencia directa de la relación de los ingleses con las islas años atrás, no se encuentran tan fácilmente fuera del archipiélago.

En aquella ocasión hablé del Clipper (especialmente el de fresa) y el Appletiser, así como de la melaza Lyle’s Golden Syrup, alias la miel del león muerto. Esta vez hablaré de todo un clásico, las natillas Pearce Duff.

Prometo que no exagero cuando afirmo que llevo toda mi vida tomando estas natillas, si bien no de forma habitual, sino con una periodicidad suficiente como para afirmar que llevan en el mercado canario mínimo 15 años.

Estuve investigando un poco por Internet y se confirmaron mis sospechas: Pearce Duff es una marca de repostería instantánea inglesa. He visto por la red que el paquete en que se vende en otros países es distinto al de aquí, por lo que deduzco que la empresa que tiene los derechos para distribuirla en Canarias (Carmelo Tosco) ha diseñado el envase. Estas natillas se venden tanto en brick (ya preparadas, líquidas) como en lata (en polvo). En cuanto al sabor… Bueno, es un sabor raro, como a vainilla química. Si lo comparas con una natilla hecha en casa, lo de Pearce Duff no es natilla ni nada, pero no sé, me gusta tomarme un vasito de vez en cuando xD Será porque estoy acostumbrada.

Detalle del brick de las natillas de Pearce Duff

Detalle de la silueta del puente de Londres en uno de los laterales del envase.

¿Alguien de fuera de Canarias las conoce y/o las ha visto? ¿Qué les parece a los canarios que sí las conocen? Seguiré haciendo entradas sobre artículos made in Canarias