Liberación de libros en BookCrossing en Las Palmas de Gran Canaria

Mega liberación de libros en BookCrossing

Liberación de libros en BookCrossing en Las Palmas de Gran Canaria

Estoy aprovechando estos días de vacaciones para hacer todas aquellas cosas de las que no he podido ocuparme el resto del año. En vistas a la futura mudanza (que espero que se produzca a principios de enero), una de mis tareas pendientes era hacer limpieza de libros. Me encanta leer y con los años he ido acumulando bastantes, aunque no tantos, ya que cada vez leo más en digital y libros sacados de bibliotecas.

Así que tras planteármelo, decidí liberar los libros por el método del BookCrossing. Ayer seleccioné aquellos que deseaba liberar (me he quedado con mis imprescindibles), los registré en BookCrossing.com, los etiqueté y esta mañana fui cargando con dos bolsas de tela enormes repletas de libros, para dejarlos en la zona oficial BookCrossing de la Biblioteca Insular de Las Palmas de Gran Canaria (la de la plaza de las ranas, vaya).

Cuando estaba seleccionando los libros, por un momento me dio pena, pero luego reflexioné y llegué a una conclusión, la de siempre: muchos de los libros que tengo son clásicos que compré de segunda mano. Todos estos clásicos los suelen regalar en formato digital cuando te compras un reader, porque ya no tienen derechos de autor. Y los otros libros que no son clásicos, igualmente me los leí y llevan años en mis estanterías, acumulando polvo. Si algún día quiero volver a leerlos, los saco de la biblioteca o me los leo en formato digital.

¿Para que acumular libros porque sí? Antes de venderlos, prefiero ponerlos libremente en circulación, con la esperanza de que otras personas pasen con ellos tantos buenos ratos como yo. A partir de ahora, haré eso: tener solo lo imprescindible, y que el resto circule.

Entre los títulos que he liberado se encuentran los primeros cuatro libros de Las crónicas vampíricas de Anne Rice, edición en inglés (me los compré en Londres de segunda mano), clásicos como Hamlet o Romeo y Julieta, de Shakespeare, recopilaciones de Bécquer, Los tres mosqueteros de Dumas, muchos libritos pequeños con los cuentos originales de los hermanos Grimm y Andersen, un tomo de cuentos originales de Las mil y una noches

Así que si alguien se ve en la misma situación que yo (típico caso de limpieza de una casa tras muchos años, de la que salen cientos de libros viejos que ya nadie quiere), que se cuestione la opción de liberarlos en la jungla. A mí me parece una opción ética, original, divertida y acorde a los tiempos que corren, en los que todos debemos poner de nuestra parte para fomentar la cultura, justo cuando más recortes presupuestarios hay.

Quién sabe, igual algún día llega a sus manos uno de los libros que hoy liberé :) Es lo bonito de que circulen libremente, que no sabes a dónde van a llegar.

Escritora a tiempo parcial, friki a tiempo completo. Escribo y administro este blog desde 2006. ¡Bienvenido a mi pequeño rincón!

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7 comentarios

  1. Yo, es que como diria una cancion…jeje “Afan sin control por acumular”. Y soy de los que no tiran nada.

    “Lo que no es necesario
    Suele ser extraordinario.”

    xDDD

    • Nisa Arce

      Quiero flamencos rosas y otras cosas…. xD (y ponen los flamencos rosas en el balcón de la casa).

  2. Eomoi

    Y en bookcrossing, además, puedes seguirles la pista, no? Si alguien los rescata y lo indica en la web… la verdad es que me parecem una iniciativa muy interesante. Tengo que mirármelo mejor y quitarme la melancolía porque pronto serán los libros o yo (no pienso sacar al gato de casa XD). Pero mira que me da penita, jeje.

    • Nisa Arce

      Sí, si se hace como es debido y los que cogen los libros hacen una entrada en el diario del libro por el código único de cada libro liberado, se puede seguir su trayectoria :) Pero claro, depende de si la gente lo hace o no, jajaja.

      A mí me daba pena hace tiempo, pero luego a base de meditar, pues llegue a esta conclusión de la que he hablado. La opción está ahí :P

  3. Yo los puse en el Bookmooch; nada. Al cabo de 4 meses sólo me había librado de algunos de los que puse. Hice bolsas y los llevé a una tienda de 2ª mano de la que soy compradora asidua, aquí en Guadalajara. No quiso ni mirar la mayoría, que no tenían salida (obviamente son mejor negocio los nuevecitos). Así que volví a cargar las bolsas, las llevé a la Biblioteca, dónde me agradecieron infinitamente. Tienen varios proyectos de ayuda humanitaria de libros, envían libros una vez al año a aldeas remotas para que tengan sus propias bibliotecas, y si no, a la entrada, tienen un casillero que se llama “Buffet de libros”, dónde la gente se puede llevar gratis los que ahí se dejan, me parecen ideas maravillosas para compartirlos. Lo que no haré nunca jamás es tirar ninguno…

    • Nisa Arce

      Efectivamente: tirarlos, jamás :) Me alegra leer que piensas como yo. Los libros tienen muchas vidas después de la primera ^^

  4. Leila

    Hombre, Nisa, es una GRAN idea. Yo estoy en proceso de limpieza, así que probablemente siga tu ejemplo.

    BESOS!!!