Tras muchos años autopublicando novelas de romance LGBT y construyendo una comunidad de lectores solo a través de internet, me di cuenta de que en mi ciudad era toda una desconocida. Consecuencia de haber estado sin firmar libros en librerías de mi localidad ni participar en ferias del libro durante casi una década.
Así que me propuse cambiar la situación. Y es que una de las grandes ventajas de ser autora híbrida es que puedes disfrutar de lo mejor de ambos mundos: llegar más allá de las fronteras físicas gracias a Ias redes, y dejarte envolver por el calor humano que proporciona el contacto con los lectores de tu entorno.
Cómo conseguir que una librería tenga tus libros autopublicados
Hay muchas escritoras (escritores, en general) autopublicadas que piensan que es imposible que sus libros estén en librerías, pero nada más lejos de la realidad.
Si quieres que tu libro autopublicado esté en librerías, lo más recomendable es que hables con una librería de tu entorno, preferiblemente de tu barrio. Preséntate como autora local, muéstrales tu libro (por favor, que esté editado con la mayor calidad posible) y pregunta por las condiciones que piden para tenerlo a la venta.
Aunque cada una tiene su método de trabajo, normalmente estas son las condiciones que piden las librerías para tener a la venta un libro autopublicado:
- Número ISBN (no todas lo piden). Recuerda que no puedes usar el ISBN que Amazon te asigna de forma gratuita fuera del circuito de Amazon. Es decir, tendrías que adquirir un número ISBN propio a través de la web de la Agencia del ISBN.
- Dejar ejemplares en depósito: es decir, tendrás que dejar en la librería un número determinado de ejemplares, por lo general entre 5 y 10. La librería no te los pagará al momento, sino que te irá liquidando las ventas a medida que se vayan produciendo, o unificadas en un plazo de tiempo determinado.
- Margen sobre el precio de venta: de la venta de cada ejemplar, la librería se quedará con un porcentaje sobre el precio de venta que indiques que tiene el libro. Lo habitual es que se lleven un 30 %. Es decir, si tu libro tiene un precio de venta al público de 10 euros y se vende un ejemplar en la librería, ellos se quedan con 3 euros y a ti te liquidarán 7.
Algunas librerías piden que firmes un contrato para formalizar el depósito de tus libros autopublicados. En otras, vale con un simple acuerdo verbal.
Para quienes autopublicamos, ya lo hagamos de manera exclusiva o porque somos autores híbridos (es decir, tenemos libros autopublicados y libros publicados por editoriales, como es mi caso), el principal inconveniente de que las librerías vendan tus libros autopublicados, es que tienes que negociar con cada librería de manera individual.

Considera la opción de contratar los servicios de una distribuidora para tus libros autopublicados
Muchas escritoras autopublicadas ignoran que pueden firmar un contrato con una distribuidora para la distribución en librerías de sus libros.
Una distribuidora es una empresa que se encarga de recibir en su almacén los ejemplares que les envíes y de ponerlos en circulación en la red de librerías con las que trabajen. Es decir, se encargan de la logística.
Es una buena opción sobre todo para trabajar a nivel de tu provincia y comunidad autónoma.
La principal ventaja de trabajar con distribuidora si eres autora autopublicada, es que no tendrás que negociar de forma individual con cada librería, pues ya se encargará la distribuidora. Además, la distribuidora suele moverse bastante para conseguir sesiones de firmas tanto en librerías como en ferias del libro.
La principal desventaja, es que suelen quedarse con un margen amplio sobre el precio de venta que indiques: normalmente, entre el 55 y el 60 %, pero piensa que ese porcentaje incluye el 30 % que se queda la librería (ellos se encargan de gestionarlo). Si la distribuidora se quedase con el 60 % y partiendo de nuevo del ejemplo del libro que cuesta 10 euros: la distribuidora se quedaría con 6 euros (de los cuales, 3 serían para la librería) y tú con 4.
Trabajando con una distribuidora te ahorras el trabajo del negociado individual y tener que estar transportando y depositando los ejemplares. A cambio, el beneficio que obtendrás por cada libro será menor. Te recomiendo esta opción si haces tiradas grandes de tus libros, para que la inversión por cada ejemplar sea menor y así te compense económicamente recibir solo el 40 % de cada venta. Ten en cuenta también que tendrás que usa un ISBN propio para cada libro.
¿Y si tengo un libro publicado con una editorial?
Si quieres conseguir firmas en librerías de tu libro publicado con editorial, tienes a grandes rasgos dos opciones:
Puedes solicitarle a la editorial que contacte con las librerías y te consiga las firmas (suele ser efectivo, pero a veces no tienen el contacto de las librerías que te interesan, o al tener en catálogo a más autores podrían no hacer las gestiones a tiempo, sobre todo cuando el libro ya no es novedad).
Puedes hablar directamente con las librerías, indicar qué libros tienes publicados con editorial, el título, el ISBN y, muy importante, con qué distribuidora trabaja la editorial. Así, la librería podrá pedir ejemplares de forma rápida y sencilla para que estén a tiempo para las firmas que conciertes con ellos. Lo mismo aplicaría para firmas en ferias del libro.

La experiencia de firmar libros en librerías cuando no eres una autora conocida
Como te contaba al comienzo de este artículo, en mi caso me vi en toda una paradoja como autora: me había labrado una comunidad fiel de lectores fuera de Canarias, pero lo que se dice aquí, en Gran Canaria, apenas era conocida.
Así que cuando decidí empezar a trabajar el circuito local, me di de bruces con la realidad: exponer tu libro a un público frío (es decir, público que no te conoce) no es nada fácil.
En una librería, la gran mayoría de las personas que entran, van a tiro hecho. Ya saben de antemano qué libro quieren, o se dirigen a una sección en concreto. En las sesiones de firmas en librerías te suelen colocar en una mesa cerca de la entrada, o bien en un lugar con bastante espacio.
En mi experiencia, te puedo contar que una gran parte de las personas que entran, ignoran que estás ahí. Es decir, te ven, pero pasan de largo. Esto puede ser muy desmoralizador, sobre todo al principio.
Pero te diré algo: por cada diez personas que no tiene interés, habrá una que sí se detendrá. Que te mirará a los ojos, que preguntará «de qué va el libro».
De esas personas que te dediquen unos minutos de su tiempo, unas pocas se llevarán el libro.

A medida que pase el tiempo, la gente poco a poco te irá reconociendo. Volverán lectores que ya se llevaron uno de tus libros y buscarán otro. Es cuestión de paciencia, «pico y pala» y, sobre todo, divertirte.
Es en ellas, las personas que sí que se detienen, independientemente de si se llevan el libro o no, en quienes tienes que centrarte.
Anécdotas que me han pasado como autora híbrida firmando en librerías
Mucha gente te ve y piensa que trabajas en la librería, y se acercan a ti a preguntarte por algún libro en concreto.
Cuando a esas personas les explico con una sonrisa que no trabajo ahí, sino que soy autora y estoy firmando mi libro, muchas se suelen sorprender.
De hecho, en algunas sesiones de firmas en librerías he llegado a vender más libros que no son míos (a base de indicarle a quien me ha preguntado inicialmente pensando que trabajo ahí, o directamente recomendando libros que me han gustado) que míos propios.
Consejos si tú también quieres firmar tus libros en librerías
Aunque pueda parecer dura, la interacción con los lectores en una firma de libros es preciosa, sobre todo cuando por lo general te centras en las redes. Charlar cara a cara con quienes se acercan a tus libros sigue siendo algo muy bonito que toda escritora debe experimentar.
Mis consejos tras haber acumulado unas cuantas sesiones de firmas, ferias del libro y eventos con mesa propia, son los siguientes:
Sé natural y haz lo que te pida el cuerpo. En mi caso, a todo aquel que se acerca, ya sea para pasar de largo o para venir a cotillear, le dedico una sonrisa y un «buenos días» o «buenas tardes».
Para vender libros a público frío, hay que hablar. Mucho. Repetirás que «soy una escritora de aquí, escribo novela (insértese aquí el género) y estoy firmando ejemplares» tropecientasmil veces.
También es muy posible que tengas que contar de qué va la novela otras tropecientas veces. Te recomiendo que te prepares de antemano un pequeño resumen, que no te lleve más de 15 segundos recitarlo, que le permita a la persona hacerse una idea.
Al principio te costará, pero con la práctica te saldrá prácticamente solo. Yo lo que suelo hacer cuando me preguntan de qué va, es tomar el libro, mirar a la persona a los ojos mientras le explico el argumento, luego le tiendo el libro por la zona de la contraportada invitando a echar un vistazo a la sinopsis (si el libro tiene ilustraciones interiores, también se las muestro) y tras dejar unos segundos, le recuerdo que si se anima, se lo lleva dedicado por mí.
Te recomiendo también que lleves a las sesiones de firmas marcapáginas o tarjetas donde se vea de forma clara tus datos de contacto como autora: la dirección de tu página web, tus perfiles en redes sociales, etc. Cuando una persona ha mostrado interés en tu libro pero finalmente decide no llevárselo, hazle entrega de un marcapáginas o tarjeta. Así, si se anima a seguirte y se familiariza con lo que haces, es posible que la próxima vez que te vea en un evento o sesión de firmas sí que se lleve uno de tus libros dedicados.
No subestimes el poder del entorno en tu carrera literaria
En estos tiempos que vivimos, en los que la tecnología parece abarcarlo todo, me parece más importante que nunca regresar a la base. Es decir, al contacto humano, a exponerte ante nuevas lectoras y lectores que están por descubrirte.
Así que te animo a que pruebes las firmas en librerías y también en ferias del libro. Posiblemente no tendrás colas kilométricas de personas esperando por tu firma, pero créeme: cada nueva lectora, vale oro.
Disfruta y sal ahí fuera, escritora.